Introducción
Todos sabemos lo importante que es crear un ambiente de estudio productivo. Necesitas poder concentrarte en tu trabajo y no en lo que te rodea. Hay algunas maneras sencillas de crear un ambiente de estudio ideal, como mantener tu escritorio limpio y organizado, evitar distracciones como las redes sociales, establecer límites al estudiar (por ejemplo, cuánto tiempo o cuándo), aprovechar la luz natural durante el día y concentrarte en el presente mediante ejercicios de respiración profunda a lo largo del día.
Mantén tu escritorio limpio y organizado.
- Limpia tu escritorio antes de empezar a estudiar.
- Organiza los libros y papeles de tu escritorio.
- Mantén tus cosas organizadas para que sean fáciles de encontrar cuando las necesites. Usa un organizador para guardar bolígrafos, lápices, gomas de borrar y otros útiles (como marcadores fluorescentes).
Evitar distracciones.
Evita las distracciones. Es importante crear un ambiente libre de distracciones y propicio para el estudio. Apaga la televisión, guarda el teléfono y cierra la puerta si es necesario. Si aún tienes problemas para concentrarte, considera usar tapones para los oídos o auriculares con cancelación de ruido para que te resulte aún más fácil.
Ten un plan establecido para los descansos.
- Ten un plan establecido para los descansos.
- Tómate un descanso cada hora aproximadamente.
- No te tomes un descanso demasiado largo, o perderás el ritmo y tendrás que empezar de nuevo cuando retomes los estudios.
- Asegúrate de no comer comida chatarra durante tus descansos; esto dificultará que tu cerebro se concentre en la tarea una vez que regrese del descanso. También evita pasar demasiado tiempo en redes sociales durante los descansos; esto puede distraerte, ¡especialmente si hay una discusión en curso que te llama la atención! Si es posible, no tomes ningún descanso a menos que sea absolutamente necesario, e incluso en ese caso, procura que sean cortos para que no interfieran con tu productividad más adelante (esto es especialmente importante si hablamos de la hora del almuerzo).
Ponte límites.
- Ponte límites. Es importante saber cuándo parar, y una vez que llegas a ese punto de agotamiento, puede ser difícil retomar el ritmo. Intenta establecer límites de tiempo para estudiar y descansar, de modo que te concentres en hacer las cosas de manera eficiente. También puedes limitar el tiempo que dedicas a una tarea antes de tomar un descanso; por ejemplo, si estoy escribiendo un ensayo, me gusta trabajar en bloques de 30 minutos con 5 minutos de descanso entre cada uno para que mi mente no se sature con tanta información a la vez.
- Elaboren un plan con anticipación para abordar los proyectos grandes y dividan las tareas en pasos más pequeños para que resulten menos abrumadoras (y más fáciles). Esto nos ayudará a mantenernos motivados durante nuestras sesiones de estudio sin sentirnos agobiados por todo lo que tenemos que hacer antes de irnos a casa esta noche.
Aprovecha la luz natural.
La luz natural es mejor para la vista y el estado de ánimo. Si estudias en una habitación con luz artificial, puede ser difícil mantener la energía. Esto se debe a que la luz natural es más relajante y energizante que la artificial: ayuda a aumentar los niveles de serotonina en el cerebro, lo que nos hace sentir más felices (y, por lo tanto, más productivos). La luz solar natural también beneficia nuestros ritmos circadianos: la exposición a la luz del sol matutina nos ayuda a despertarnos; la exposición a la luz del atardecer ayuda a regular la producción de melatonina por la noche para que podamos dormir bien (y así sentir menos sueño durante el día).
Concéntrate en el momento presente y respira profundamente para mantenerte concentrado y relajado.
La próxima vez que te encuentres en medio de un momento particularmente estresante, respira hondo y concéntrate en el presente. Puedes hacerlo enfocándote en lo que estás estudiando o aprendiendo en ese momento. Por ejemplo, si estás leyendo sobre cómo elaborar la tesis de un ensayo, piensa: ¿qué aspecto de este proceso te ha resultado más difícil hasta ahora? ¿Qué aspectos de la redacción de ensayos te han resultado fáciles? ¿Cómo describiría otra persona tu estilo de escritura? Estas preguntas te ayudarán a mantener la mente enfocada en lo más importante: ¡completar la tarea que tienes entre manos!
Crear un entorno de estudio productivo puede ser tan sencillo como deshacerse del desorden y mantenerse organizado, pero hay otras cosas que puedes hacer para ayudarte a concentrarte en estudiar en lugar de en las cosas que te rodean.
Crear un entorno de estudio productivo puede ser tan sencillo como deshacerse del desorden y mantenerse organizado, pero hay otras cosas que puedes hacer para ayudarte a concentrarte en estudiar en lugar de en las cosas que te rodean.
- Deshazte del desorden: Un escritorio o una habitación desordenados distraen y dificultan encontrar lo que necesitas para estudiar. Despeja tu escritorio para que no haya nada frente a ti excepto lo necesario para escribir o leer (como cuadernos). Si aún así no tienes suficiente espacio, considera guardar algunos objetos en cajones o armarios cercanos hasta que los necesites más adelante en el semestre.
- Mantente organizado: ¡Guardar todos tus apuntes y documentos te ayudará a no perderlos durante la semana de exámenes finales! Etiqueta las carpetas con las fechas para que sean fáciles de encontrar más adelante cuando alguien más necesite acceder a ellas; luego, coloca esas carpetas en cajas separadas según la materia (por ejemplo, matemáticas vs. historia). De esta manera, si alguien necesita acceder ahora pero no más adelante, podrá sacar solo los documentos relevantes sin tener que buscar primero en el resto.
Conclusión
Crear un entorno de estudio productivo puede ser tan sencillo como deshacerse del desorden y mantenerse organizado, pero hay otras cosas que puedes hacer para concentrarte en estudiar en lugar de en lo que te rodea. ¡Lo más importante es encontrar lo que mejor te funcione y ser constante!