Introducción
Para muchos de nosotros, la gramática es un verdadero suplicio. Es imposible ir a cualquier parte sin escuchar a alguien usar mal una palabra o cometer algún otro error gramatical. Pero por muy malo que sea ser víctima de la mala gramática, es aún peor cuando uno mismo comete esos mismos errores, y a menudo delante de un público. Por suerte, existen estrategias que nos ayudan a mejorar nuestra gramática y a evitar situaciones embarazosas. La clave está en practicar con regularidad; ¿pero cómo? Aquí tienes seis técnicas para mejorar tu gramática:
Escribe con frecuencia.
Escribe con frecuencia. Escribe cartas, correos electrónicos, mensajes de texto y publicaciones en redes sociales. Escribe entradas de blog, artículos y reseñas. Escribe historias, poemas o canciones mentalmente (o en papel). También intenta anotar las ideas a medida que te vengan a la mente; puede que aún no sean lo suficientemente buenas, ¡pero es mejor que olvidarlas! Si tienes algo importante que decir pero no encuentras las palabras adecuadas en ese momento, escríbelo de todos modos; ¡esto también te ayudará a superar el bloqueo del escritor cuando vuelva a aparecer más adelante!
- Diario personal: Un diario personal es una excelente manera para los estudiantes que desean practicar más con las estructuras gramaticales porque no hay reglas sobre cuánto debe durar cada entrada o qué tipo de contenido debe incluirse en ellas; simplemente escribe lo que te salga naturalmente siempre que tenga sentido.* Diario/Entradas de diario: Los diarios personales son geniales porque permiten a los estudiantes una amplia oportunidad para la autoexpresión sin restricciones impuestas por factores externos como requisitos de extensión o guías de estilo que de otro modo podrían inhibir la creatividad en otros tipos de proyectos de escritura (por ejemplo, novelas).
Lee una amplia variedad de materiales y tipos de texto.
Una de las mejores maneras de mejorar tu gramática es leyendo mucho. Debes leer una amplia variedad de textos, incluyendo ficción, no ficción y poesía. Cuando empieces a leer, prueba con libros sencillos que te resulten entretenidos; los libros ilustrados o los cómics pueden ser buenas opciones. A medida que ganes confianza en tus habilidades de lectura, pasa a obras más complejas como novelas o biografías; estas te ayudarán a ampliar tu vocabulario y te expondrán a nuevos conceptos gramaticales que quizás no se hayan visto en clase (como las oraciones compuestas). Si es posible, investiga sobre diferentes géneros antes de empezar a leer cualquier libro para que, al elegir uno nuevo, no te resulte demasiado difícil si no has leído mucho antes.
Obtén comentarios de otros.
- Obtén comentarios de otros.
- No tenga miedo de hacer preguntas.
- No temas admitir que no sabes algo o que necesitas ayuda para comprender algún punto del texto. ¡Esto te ayudará a aprender de forma más rápida y eficaz que si intentas hacerlo todo por tu cuenta sin pedir ayuda cuando la necesites!
- No tengas miedo de cometer errores al hablar inglés con los demás; entenderán que esto forma parte del proceso de aprendizaje y probablemente ni siquiera se darán cuenta (ni les importará) de los pequeños errores de gramática o pronunciación.
Participa en debates y discusiones grupales.
Las discusiones en grupo son una excelente manera de aprender. Puedes aprender de los errores de los demás, o aprender de los errores ajenos. Si ellos cometieron un error, tal vez tú no lo cometas al escribir tu ensayo. Si nadie en el grupo obtuvo buenos resultados en una tarea y tú obtuviste un excelente resultado, ¡quizás tu método de escritura funcionó mejor que el de ellos! Esto puede ser útil porque la próxima vez que te toque y todos los demás hayan tenido malos resultados nuevamente (porque no usaron mi método), ¡ahora sé exactamente qué debo cambiar para mejorar también!
Juega con las palabras inventando frases descabelladas o sin sentido.
- Juega con las palabras inventando frases descabelladas o sin sentido. Por ejemplo: «El perro se comió mi tarea» o «Mi mamá fue a la tienda y compró un auto nuevo».
- ¡Usa tu imaginación y hazlo lo más ridículo posible! Incluso puedes probar este ejercicio en el supermercado o de camino al trabajo: observa los objetos a tu alrededor y piensa para qué podrían usarse si a alguien se le hubiera ocurrido antes (o no).
Crea un grupo de estudio donde practiquen juntos respondiendo preguntas.
Una de las mejores maneras de mejorar la gramática es practicando. Puedes practicar solo, pero es más efectivo si lo haces con un grupo de personas que también estén interesadas en mejorar sus habilidades de escritura. En un grupo de estudio, cada miembro responderá por turnos preguntas de una lista y luego compartirá sus respuestas con los demás. Esta es una excelente manera para que todos los miembros del grupo aprendan unos de otros, ya que cada persona recibirá retroalimentación sobre sus propios errores, así como sobre los de los demás.
La clave para mejorar tus habilidades gramaticales es utilizarlas con frecuencia, en diversos contextos y recibiendo la mayor cantidad de retroalimentación posible.
Es importante destacar que la clave para mejorar la gramática no reside simplemente en leer un libro o tomar un curso. La mejor manera de perfeccionarla es practicándola con frecuencia, en diversos contextos y recibiendo la mayor cantidad de retroalimentación posible. Deberías intentar usar tus nuevos conocimientos en conversaciones con otras personas al menos una vez al día (idealmente más) y asegurarte de que alguien más tenga acceso a tus textos para que pueda darte críticas constructivas sobre su calidad antes de publicarlos o enviarlos a internet.
Conclusión
Esperamos que este artículo te haya dado algunas ideas para mejorar tu gramática. Recuerda que la clave es practicar, practicar y practicar. Al principio puede parecer mucho trabajo, pero con tiempo y esfuerzo, cualquiera puede sentirse más cómodo usando la gramática inglesa correcta en su vida diaria.