Introducción
Te han pedido que des una presentación, ¡enhorabuena! Pero antes de empezar a pensar en ideas y a preparar las diapositivas, asegúrate de tener las habilidades necesarias para presentar. Aquí tienes algunas maneras excelentes de prepararte, incluyendo consejos de expertos en la materia.
Practica hablarle a un espejo
¡El espejo es tu amigo! Deberías practicar hablando con un espejo. Puedes hacerlo solo o con otra persona. Aquí tienes algunas maneras:
- Practica hablar en voz alta, frente a un espejo.
- Pídele a alguien que te grabe mientras hablas y analicen juntos la grabación. Esto les ayudará a ver cómo se ven al hablar y también a mejorar sus habilidades de presentación al observar qué funciona bien y qué no funciona tan bien al hablar frente a la cámara.
Practica con un amigo o familiar.
Practica con un amigo o familiar. Practicar con otra persona puede ayudarte a superar los nervios y sentirte más seguro durante tu presentación. También es una excelente manera de obtener retroalimentación sobre lo que dices, para que puedas mejorar tu presentación y asegurarte de que todo sea claro. Si es posible, practica frente a un espejo, ya que esto te permite ver cómo te ves al hablar, lo que te ayudará a mejorar tu lenguaje corporal (por ejemplo, mantener una postura erguida). Si no puedes practicar frente a otras personas, intenta grabarte en video para que, al revisar las grabaciones de tus sesiones de práctica, ¡no haya momentos embarazosos!
Realizar presentaciones con regularidad.
La mejor manera de mejorar tus habilidades de presentación es practicando. ¡Cuanto más lo hagas, mejor lo harás! Si no te sientes cómodo hablando en público, empieza poco a poco: haz una presentación a tu perro o gato. Una vez que se acostumbren a verte en el escenario y a escuchar con atención mientras los miras con ojos (o patitas) de adoración, puedes pasar a un público más amplio, como amigos y familiares. El siguiente paso: haz presentaciones en el trabajo. Si es posible, busca a un orador experto que pueda aconsejarte sobre cómo mejorar tu desempeño y brindarte críticas constructivas después de cada ensayo, para que la próxima vez todo salga a la perfección. Finalmente, si es posible, intenta dar charlas cortas en la escuela durante los recreos, donde haya suficiente espacio cerca para que puedas hablar cómodamente sin interrupciones de otros estudiantes que también quieran llamar la atención.
Ten confianza en tu capacidad.
El primer paso para presentar tus ideas con eficacia es tener confianza en tus habilidades. Mucha gente se pone nerviosa al presentar, pero la clave está en recordar que sabes más que la mayoría sobre el tema. Has dedicado horas a investigar y prepararte para este momento, así que aprovecha ese esfuerzo mostrándote entusiasta y enérgico, además de estar preparado y tener un plan. Si aún te sientes nervioso durante la presentación, intenta respirar profundamente o cantar en voz baja hasta que se te pase (a mí me ha funcionado de maravilla). Si nada funciona, no dudes en pedir ayuda a tus amigos o familiares que te acompañen al evento; apreciarán que su presencia te ayude a aliviar la ansiedad, lo que sin duda los unirá aún más.
Saber de lo que se está hablando
- Conoce el tema.
- Conoce a tu audiencia.
- Conozca el propósito de su intervención y sea capaz de articularlo de forma clara y concisa.
- Ten en cuenta cómo vas a transmitir tu mensaje (por ejemplo, mediante diapositivas o verbalmente) y cuánto tiempo tienes disponible para hacerlo (por ejemplo, 10 minutos frente a 30 minutos).
Preparar notas y elementos visuales
- Preparar notas y elementos visuales
- Utilice una pizarra blanca o un rotafolio para preparar sus notas, ayudas visuales y cualquier otra herramienta que vaya a utilizar durante la presentación.
- Si utilizas un portátil o una tableta, asegúrate de conectarlo a una pantalla externa, si es posible, para que los demás en la sala puedan ver la pantalla con claridad. Además, comprueba que todos los cables estén bien sujetos antes de comenzar la práctica.
- Si es posible, usa un micrófono para que los demás te escuchen sin forzar los oídos (o peor aún, sin quedarse dormidos). Además, esto ayudará a que se concentren en lo que dices en lugar de pensar en otra cosa.
La clave para hacer una buena presentación es la preparación.
La clave para hacer una buena presentación es la preparación.
- Practica tu presentación antes de darla. Puedes hacerlo solo o con alguien más, como un amigo o un familiar.
- Practica tu presentación frente a un espejo para que puedas ver qué tan bien lo estás haciendo y hacer los ajustes necesarios.
- Grábate en vídeo y luego míralo con tus familiares, quienes te apoyarán con sus comentarios (¡y no olvides pedirles su opinión!). Este método funciona especialmente bien si tienes dificultades para leer notas, ya que te obliga no solo a recordar lo que tienes que decir, sino también a mantener contacto visual con quien te esté viendo.
Conclusión
La clave para dar una buena presentación es la preparación. Si quieres mejorar tus habilidades de presentación, es importante practicar lo máximo posible y buscar oportunidades para presentar ante otras personas. Cuanto más cómodo te sientas hablando en público (y cuantas más veces lo hagas), menos afectará el nerviosismo a tu capacidad para dar un discurso o presentación eficaz.