Introducción
El SSAT es una prueba estandarizada que ayuda a las escuelas a ubicar a los estudiantes en las clases adecuadas. También se ha convertido en una parte importante del proceso de admisión universitaria. Por eso es tan importante dar lo mejor de ti en la prueba y obtener una buena puntuación. Aquí tienes algunos consejos para obtener la puntuación más alta posible en el SSAT.
Conoce el formato.
El SSAT es un examen de 3 horas con tres secciones: comprensión lectora, matemáticas y razonamiento verbal. Tendrás 55 minutos para completar cada sección, así que deberás administrar tu tiempo adecuadamente. La sección de lectura consta de pasajes cortos seguidos de preguntas sobre ellos. Algunas preguntas te pedirán que encuentres la idea principal o identifiques detalles específicos; otras te preguntarán si un argumento tiene sentido basándose en la evidencia proporcionada en el pasaje (o viceversa). Tendrás 10 minutos por pasaje, lo que significa que hay cinco pasajes en total en esta sección. En matemáticas, no hay trucos, solo problemas sencillos como "¿Cuánto es 7 menos 2?" o "Si me sobraron $3 después de comprar cuatro libros a $12 cada uno... ¿cuánto costó cada libro?". La clave aquí es dominar la aritmética básica para que puedas resolver este tipo de preguntas de forma rápida y precisa sin tener que pensar demasiado. En el modo de razonamiento verbal, tenemos otro tipo de pregunta llamado Oraciones con huecos, donde veremos espacios en blanco dentro de las oraciones y luego tendremos que rellenar esos huecos con las palabras adecuadas de nuestro banco de vocabulario antes de pasar a las respuestas de opción múltiple (o simplemente leerlas todas hasta que encontremos una que funcione).
Duerme un poco.
Antes de programar la fecha de tu examen, asegúrate de estar bien descansado. Necesitas estar alerta y con energía para el examen, así que no esperes hasta el último minuto para pensar en cuánto dormirás antes de presentarlo. La cantidad de sueño necesaria varía de persona a persona según la edad.
- Los estudiantes más jóvenes suelen necesitar más tiempo que los mayores (7 horas frente a 6 horas).
- Los adolescentes suelen necesitar más descanso que los niños más pequeños (9 horas frente a 5-6).
- Los estudiantes que ingresan a la escuela secundaria deben procurar dormir 8 horas por noche al menos cuatro noches de cada siete; ¡los adolescentes mayores pueden necesitar incluso más tiempo en la cama cada noche!
Come bien.
- Desayuna de forma saludable. No querrás tener hambre durante el examen, así que asegúrate de comer algo antes de salir. Una buena opción es la avena con fruta, que aporta carbohidratos y fibra para mantenerte con energía.
- ¡Bebe mucha agua! Tu cerebro necesita mucho oxígeno para funcionar correctamente, y mantenerte hidratado ayuda a asegurar que tu sangre esté lo suficientemente oxigenada para que tu cerebro tenga todo lo que necesita durante la prueba.
- Evita el azúcar y la cafeína: Los picos de azúcar pueden provocar nerviosismo o bajones de energía que dificultan que los estudiantes que los consumen regularmente (o incluso aquellos que no) se concentren en sus exámenes; del mismo modo, demasiada cafeína puede provocar ansiedad por quedarse dormido durante un examen importante, ¡y esta ansiedad puede aumentar la probabilidad de quedarse dormido!
Práctica práctica práctica.
Los exámenes de práctica son la mejor manera de
Prepárate para el SSATDe hecho, son la única manera de saber en qué necesitas trabajar y cuáles son tus fortalezas y debilidades. Hay exámenes de práctica disponibles en línea que puedes realizar en cualquier momento, ¡incluso antes del examen! Estos exámenes son útiles porque te permiten dividir la prueba en secciones manejables, así que, aunque haya preguntas que te resulten difíciles, aún tendrás tiempo suficiente para los temas que te resulten fáciles. La mejor manera de usar estos materiales de práctica es realizarlos bajo condiciones de tiempo limitado (como si fuera un examen real). Esto te ayudará a familiarizarte con la rapidez o lentitud de cada sección; ¡esto es especialmente importante porque algunas secciones tienen más preguntas que otras! También deberías intentar realizar al menos dos exámenes simulados completos antes de tomar una decisión final sobre qué universidades se adaptan mejor a tus necesidades; ¡así no habrá sorpresas el día del examen!
Utiliza una guía de estudio.
El SSAT es un examen exigente y puede resultar difícil saber por dónde empezar. ¡Pero no te preocupes! Hay muchas maneras de prepararse. Una de las más efectivas es usar una guía de estudio. Las guías de estudio son libros que contienen preguntas y respuestas de práctica para cada sección del SSAT (introducción, comprensión lectora, problemas matemáticos y vocabulario). Además, suelen incluir explicaciones útiles para cada tipo de pregunta, de modo que puedas aprender de tus errores y tener éxito en futuros exámenes al saber qué tipo de preguntas te esperan.
Presta atención a las instrucciones de la prueba.
Cuando realices el SSAT, asegúrate de comprender las instrucciones antes de comenzar. Léelas con atención y asegúrate de saber qué se espera de ti. Sigue las instrucciones al pie de la letra, incluso si parecen obvias o ingenuas. Si algo no te queda claro, ¡pide ayuda!
Que se diviertan con ella!
El SSAT no evalúa tu inteligencia, sino tu capacidad para trabajar bajo presión. ¡Así que no te pongas nervioso! Si estás presentando un examen en la escuela, probablemente no haya tanta presión como en exámenes estandarizados como el SAT o el ACT. Recuerda que estos exámenes no están diseñados para tomarse en serio; ¡son para que tanto niños como padres se diviertan! Intenta no sobreanalizar cada pregunta antes de responderla; simplemente confía en tu intuición y continúa. Cuanto más tiempo dediques a pensar en cada pregunta, mayor será tu estrés y menor tu rendimiento en las siguientes (lo que te generará aún más estrés). Puede parecer contradictorio, pero créeme: ¡haz lo que te parezca correcto!
Conclusión
Esperamos que hayas encontrado algunos consejos y estrategias útiles para sacar el máximo provecho de tu examen de práctica. Recuerda, no hay una forma correcta o incorrecta de abordar este examen: ¡se trata de encontrar lo que mejor te funcione!