Introducción
Las habilidades para resolver problemas son una parte importante del pensamiento crítico y tienen muchas aplicaciones en la vida real. Ser capaz de evaluar situaciones y generar soluciones es crucial para el éxito en casi cualquier profesión. En esta publicación, compartiré algunas técnicas de estudio efectivas para mejorar las habilidades de resolución de problemas y que puedas aplicarlas en tu vida diaria.
Comprender el problema
- Comprender el problema
- Reconoce que no puedes resolver un problema si no lo entiendes. Comprender el problema te ayuda a enfocar tus esfuerzos, identificar las herramientas adecuadas y utilizar los recursos necesarios.
Descomponer el problema
Esta es una excelente manera de dividir un problema en partes más pequeñas y abordarlas una a una. Con este método, tomas tu pregunta o problema y lo divides en partes más pequeñas que se pueden analizar individualmente. Estos subproblemas te ayudarán a determinar qué partes del problema original son más importantes que otras, así como a identificar las variables o parámetros involucrados en su resolución. Una vez hecho esto, intenta usar herramientas visuales como diagramas de flujo para visualizar cómo cada parte encaja en el proceso general de búsqueda de una solución.
Identificar variables y parámetros
El primer paso para resolver un problema es identificar todas las variables y parámetros de la situación. Las variables son cosas que pueden cambiar, mientras que los parámetros son cosas que no cambian. Por ejemplo, si quieres calcular cuántas sillas necesitas para un evento con 100 asistentes, el "número de personas" se consideraría una variable, ya que cambia dependiendo de quién llegue a última hora y cuántos se queden atascados en el tráfico de camino (o cualquier otra cosa). Por otro lado, el "número de sillas" se consideraría un parámetro, ya que no cambiará independientemente de lo que ocurra con esos otros factores: ¡siempre tendrás suficientes asientos para todos! Una buena manera de recordar estas definiciones es pensar en las variables como relacionadas con la cantidad o el número, mientras que los parámetros se relacionan más estrechamente con la calidad o el tipo.
Utilice una herramienta de visualización.
La visualización es una herramienta poderosa para la resolución de problemas. Puede ayudarte a comprender mejor el problema, obtener una visión más clara del mismo e identificar variables y parámetros. Por ejemplo: supongamos que nuestro coche no arranca en clima frío debido a malas conexiones de la batería. Podríamos haberlo solucionado simplemente revisando todas las conexiones (cosa que hicimos), pero si no hubiéramos considerado la visualización como parte de nuestro proceso de resolución de problemas, nunca nos habríamos dado cuenta de que existía un problema adicional de corrosión en los propios cables, lo que provocaba un mal contacto entre ellos al conectarlos bajo la carga del arranque o del motor sin haber conducido previamente.*
Divide el problema en partes más pequeñas.
- Identifica el problema y las partes que lo componen:
- Divide un problema en partes más pequeñas identificando qué es lo que intentas resolver. Por ejemplo, si tu tarea de matemáticas consiste en sumar fracciones con denominadores diferentes, comienza dividiendo la tarea en pasos más sencillos como "sumar" y "fracciones".
- Concéntrese en una parte a la vez: Cuando trabaje en una tarea o conjunto de problemas, no intente abordar todo a la vez; solo le causará frustración y confusión. En cambio, concéntrese únicamente en resolver una pequeña parte de su tarea más grande hasta que logre hacerlo con éxito antes de continuar. Si aún quedan otros problemas sin resolver después de este paso (lo cual es probable), repita los pasos 1 a 3 hasta que todas las partes se hayan completado con éxito.
Generación de ideas para encontrar soluciones
Al generar ideas para soluciones, piensa en cómo puedes resolver el problema. No te preocupes por si tus ideas son buenas o malas, originales o no. El objetivo es simplemente generar tantas soluciones como sea posible, ¡así que no te contengas! Una vez que hayas elaborado una lista de soluciones y hayas elegido una que parezca factible según tu conocimiento de la situación (o si no hay ninguna), anota qué se necesita hacer para que esta solución funcione. Por ejemplo: «Necesito cuatro personas con la fuerza suficiente para cargar objetos pesados». O: «Necesitamos más recipientes para almacenar alimentos».
Evalúe sus resultados
Una vez finalizado el proceso de resolución de problemas, es momento de evaluar los resultados. Evaluar los resultados implica determinar si la solución y el enfoque empleados fueron eficaces para resolver el problema. Si no lo fueron, es posible que deba repetir los pasos hasta encontrar una mejor solución o enfoque. Si es posible, intente resolver otro problema similar utilizando este nuevo método para comprobar su eficacia en diferentes tipos de problemas. Si este nuevo método no funciona bien para ciertos tipos de problemas, es posible que existan factores en esas situaciones particulares que las dificulten más que otras; sin embargo, si consideramos estos aspectos al desarrollar nuestras soluciones (o enfoques), ¡deberíamos poder encontrar algo más útil en general!
Existen muchas técnicas de estudio eficaces para mejorar las habilidades de resolución de problemas.
Existen muchas técnicas de estudio eficaces para mejorar las habilidades de resolución de problemas. Resolver problemas es una habilidad importante en cualquier ámbito, pero resulta especialmente crucial al buscar trabajo o emprender un negocio propio. Como candidato, necesitarás ser capaz de resolver problemas sobre la marcha y reaccionar con rapidez durante las entrevistas. Si no puedes hacerlo, ¡lo más probable es que tu solicitud termine directamente en la papelera antes incluso de que la lea nadie!
Conclusión
Esperamos que este artículo te haya sido útil para mejorar tus habilidades de resolución de problemas. Como siempre, te animamos a experimentar con diferentes técnicas hasta encontrar la que mejor se adapte a ti y te facilite el aprendizaje. ¡Mucha suerte!