Estrategias efectivas para mantenerse motivado durante la preparación de exámenes

Introducción

Se acerca tu examen importante y te sientes abrumado por la cantidad de trabajo que requiere la preparación. ¡Es difícil mantener la motivación cuando sientes que tu cerebro no puede asimilar más información! Sin embargo, con estas estrategias para mantener la motivación durante la preparación del examen, podrás mantenerte enfocado y obtener una excelente calificación.

1. Comenzar temprano

Estudiar para un examen es como prepararse para una maratón. Necesitas saber dosificar tu energía, y si no empiezas con tiempo, es muy probable que te quedes sin fuerzas antes de llegar a la meta. Si empiezas a estudiar con suficiente antelación, tendrás más tiempo para prepararte y podrás repasar o estudiar a última hora antes del examen. Además, como los exámenes suelen ser los viernes (o en algunos casos durante el fin de semana), empezar con tiempo les da a los estudiantes la oportunidad de estudiar otras materias mientras esperan sus calificaciones, ¡lo que significa menos presión en los ratos libres!

2. Crea un plan de estudio

  • Crea un plan de estudio que sea realista y flexible.
  • Establece un horario y cúmplelo. Es importante asegurarte de no sobrecargarte de trabajo, pero tampoco quedarte corto. Debes dedicar suficiente tiempo cada día para descansar y recuperarte del estrés del estudio. Si tienes demasiadas horas de estudio al día, algo debe cambiar (por ejemplo, reducir la cantidad de horas).
  • ¡Incluye descansos a lo largo del día para no agotarte con la preparación del examen antes incluso de empezar!

3. Recompénsate con pequeños caprichos a lo largo del camino.

Cuando estudias para los exámenes, es fácil desanimarse. Puedes sentir que no progresas o que no asimilas la información. Es importante recordar que, aunque las pequeñas recompensas no determinen tu nota final, ¡te ayudarán a mantener el ánimo! Las recompensas pueden ser cualquier cosa: pasar tiempo con amigos o familiares, ver una película, darte un capricho (como un helado), leer un libro... ¡cualquier cosa que te haga feliz! También deberían darse después de alcanzar una pequeña meta, como terminar un capítulo del libro de texto o memorizar 10 términos clave de la materia que se evalúa en el examen. Las recompensas deberían darse al final de cada semana o mes para que sean más significativas que si se repartieran al azar durante esos momentos en los que estudiar puede parecer más una obligación que un momento de diversión.

4. Busca maneras de hacer que estudiar sea más ameno y divertido.

  • Busca un compañero de estudio. ¡Cuantas más personas te ayuden a prepararte para los exámenes, mejor! Tener con quién compartir ideas y comentar lo aprendido hará que estudiar sea mucho más ameno.
  • Busca un grupo de estudio. Si hay otros estudiantes que también se estén preparando para sus exámenes por las mismas fechas que tú, considera formar un grupo informal donde todos se reúnan una o dos veces por semana para revisar el trabajo de los demás y recibir retroalimentación sobre su progreso y si necesitan ayuda adicional para comprender ciertos conceptos o temas (por ejemplo, "¿qué significa esto exactamente?"). De esta manera, todos se benefician al tener múltiples perspectivas en lugar de la opinión de una sola persona, que podría llevarlos por el camino equivocado si no se contrasta con otras fuentes, ¡que pueden tener opiniones diferentes basadas en experiencias previas con material similar en entornos escolares como el tuyo!

5. Duerme lo suficiente cada noche.

Una de las cosas más importantes que puedes hacer por tu cerebro es dormir lo suficiente cada noche. Se ha demostrado que el sueño tiene un gran impacto en la memoria y el aprendizaje, por lo que no es de extrañar que los estudiantes que descansan más a menudo estén mejor preparados para los exámenes que aquellos que no lo hacen. Por ejemplo, investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard descubrieron que las personas que dormían solo cuatro horas por noche sentían como si solo hubieran dormido 2 o 3 horas cuando se les pedía que realizaran tareas cognitivas después de haber estado despiertos durante 24 horas, ¡aunque en realidad estaban bien descansados! Además, un estudio encontró que los estudiantes universitarios que dormían menos de seis horas por noche tenían peores resultados en las pruebas que aquellos que dormían ocho horas por noche o más (1). Entonces, ¿cómo puedes lograr un sueño de mejor calidad? Primero: ¡deja de usar tu teléfono antes de acostarte! Un estudio reciente reveló que usar dispositivos electrónicos como teléfonos inteligentes dentro de la hora previa a ir a dormir puede dificultar que nos durmamos más rápido y durmamos más tiempo de lo habitual (2). Esto significa que si estás leyendo este artículo ahora mismo en tu ordenador portátil o smartphone en lugar de leerlo mañana por la mañana en casa en papel, como estoy haciendo yo ahora mismo... ¡entonces quizás deberías plantearte cambiar!

6. Piensa positivamente

Una de las cosas más importantes que puedes hacer para mantenerte motivado es pensar en positivo. Es fácil desanimarse al estudiar para un examen, especialmente si tienes dificultades con uno o más temas del curso. Pero esto no solo es bueno porque mejorará tu estado de ánimo, sino que también es esencial para ayudar a tu cerebro a retener información y establecer conexiones entre conceptos que deben vincularse. Piénsalo: cuando nos sentimos desanimados, nuestro cerebro no solo tiende a fallarnos, sino también a sabotear nuestros esfuerzos de estudio, haciendo que todo parezca demasiado difícil o imposible. En cambio, cuando mantenemos una actitud positiva (y realista), nuestro cerebro puede concentrarse en lo que hay que hacer sin verse abrumado por pensamientos y sentimientos negativos que podrían distraerlo de la tarea.

¡Con estas estrategias, puedes estar seguro de que tu preparación para el examen irá bien!

Para prepararte para un examen, debes:
  • Tómate tu tiempo para prepararte.
  • Plan a seguir.
  • Mantente motivado durante todo el período de preparación centrándote en los beneficios de aprender y asimilar información, en lugar de tener miedo al fracaso o ser negativo acerca de tus habilidades en relación con las de los demás (por ejemplo, "¡No tengo ni idea de qué se trata todo esto! ¡Todos los demás deben saber más que yo!").
Para mantener la motivación durante la preparación del examen, también puedes pensar en qué pasaría si no te fuera bien en la prueba: si eso ocurre, ¿cuál será mi siguiente paso?

Conclusión

Si sigues estas estrategias, podrás mantenerte motivado durante toda la preparación del examen y sacarle el máximo provecho.

Compartir:

Estrategias efectivas para mantenerse motivado durante la preparación de exámenes

Artículos Relacionados